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Hugo Chávez

Corte Suprema de EEUU estudiará los excesos de la era Bush tras el 11-S

18 Octubre 2010   Comentar

Torres Gemelas. Ataque del 11 de septiembreLa Corte Suprema de Estados Unidos anunció este lunes que exminaría la inmunidad del ex ministro de Justicia de George W. Bush, John Ashcroft, para prácticas policiales orientadas contra los musulmanes tras los atentados del 11 de setiembre de 2001.

El más alto tribunal de justicia de Estados Unidos analizará el tema a principios de 2011 y tomará una decisión antes de junio del año próximo. Ashcroft apela ante la Corte Suprema tras haber perdido en la instancia de apelación.

El caso se remonta a marzo de 2003 cuando Abdulá al-Kidd, un ciudadano estadounidense, fue detenido y encarcelado durante 15 días por una ley federal llamada “de testigos cruciales”, que autorizaba a la Policía a detener a testigos de hechos de terrorismo para asegurarse de que concurrirán a declarar.

A Al-Kidd nunca se le formuló un cargo ni se le convocó a testificar en el proceso contra Omar al-Hussayen. Este último fue absuelto de la mayoría de los cargos que se le habían formulado.

El objetivo no era asegurarse que (los detenidos) testificaran contra un acusado, se trataba más bien de detener a aquellos que el gobierno consideraba sospechosos“, afirma en su demanda contra Ashcroft.

(Con información de AFP)

@nobloqueocuba: Dígale NO al bloqueo en Twitter con Cubadebate

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Para acompañar la presentación en Naciones Unidas del informe “Necesidad de poner fin al bloqueo económico y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba”, Cubadebate seguirá vía Twitter todo lo que acontezca durante la votación de la resolución, que se presenta por décimo novena ocasión ante la sede la ONU en Nueva York. En nuestro canal @nobloqueocuba en Twitter, iremos publicando materiales de interés sobre este tema y abriremos nuestro sitio a los comentarios que nos lleguen a través de esta red social.

Correa asegura tener pruebas contra los autores del intento de golpe

17 Octubre 2010   Comentar
Rafael Correa, Presidente de Ecuador. Foto de archivo

Rafael Correa, Presidente de Ecuador. Foto de archivo

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo que tiene pruebas para acusar a los presuntos autores del frustrado golpe de Estado que sufrió el pasado 30 de septiembre, entre ellos a Fidel Araujo, hombre cercano al ex presidente ecuatoriano Lucio Gutiérrez.

En una entrevista concedida al espacio informativo internacional de la cadena NTN 24, con sede en Bogotá, Correa aseveró que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, “no tiene nada que ver en los hechos”, sin embargo, dijo que no se puede excluir a “grupos de poder” de EEUU que pudieron haber intervenido en el intento de desestabilización democrática.

Aseguró que, aunque el Gobierno no tiene pruebas, si hay evidencias de que supuestas fundaciones de extrema derecha financian a grupos opositores al Gobierno ecuatoriano. “Eso sí tenemos. Tenemos cuentas y plata que se ha transferido”, señaló.

Respecto a las grabaciones que se obtuvieron de la Radio Patrulla, el Jefe de Estado manifestó que ya se han identificado algunas voces y que por seguridad, mientras continúan las investigaciones, no puede revelar su identidad.

“Las revueltas tuvieron muy poco que ver con reivindicaciones salariales (de la Policía). Se trató de una conspiración política, donde se aprovechó un núcleo duro que hay en la policía que detesta al gobierno” resaltó Correa durante la conversación.

Reiteró también no todos los policías participaron en la asonada golpista y que hay excepciones como los guardia de seguridad presidencial que ofrendaron su vida por la del Jefe de Estado. “Dentro de esos 1.000 policías sublevados habían unos 200 que querían hacer daño y agredir”, manifestó.

Además, el mandatario recordó en la entrevista que “todo (estaba) preparado, incluso tenemos un testigo que se le intentó pagar para que le vaya a disparar al presidente por parte de esta gente”.

Ex funcionaria del DAS involucra a Uribe en caso de escuchas ilegales

17 Octubre 2010 Haga un comentario
Martha Inés Leal

Martha Inés Leal

Por primera vez el ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, es involucrado directamente en el caso de los espionaje o escuchas ilegales, mejor conocido como chuzadas, por una alta ex funcionaria del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), Martha Inés Leal.

Leal, quien se desempeñó como subdirectora de Operaciones del DAS, compareció ante la Fiscalía de la nación, donde afirmó que el entonces director del organismo estatal, Andrés Peñate le ordenó seguir a distintas personalidades de la oposición por solicitud expresa de Uribe.

El sitio Web de Caracol Radio, reseñó este sábado algunos testimonios de Leal ante la justicia en el que indica que la ex subdirectora reconoce que Peñate pidió seguir a la senadora liberal, Piedad Córdoba, quien actualmente se encuentra inhabilitada.

El espionaje a Córdoba fue realizado por “instrucciones del doctor Peñate, quien a su vez le habría dicho que era por orden del entonces presidente de la República, Álvaro Uribe”, indicó.

Agregó que el ex gobernante “en varias ocasiones me requirió por los resultados que hasta la fecha que él se retiró del DAS no se habían logrado conseguir”, dijo Leal, de acuerdo con el sitio Web.

El abogado del ex jefe de Estado, Jaime Granados, señaló este sábado en una emisora local que la ex funcionaria del DAS no tiene pruebas de que Uribe haya ordenado chuzar las comunicaciones de los opositores a su Gobierno.

“A esta señora Leal no le consta nada porque jamás se ha reunido con el ex presidente Uribe. Ella dijo que Peñate había dicho, según ella, que eso era por interés de Casa de Nariño y mencionó al ex presidente Uribe”, indicó Granados.

El jurista se refirió a la petición del ex presidente de hacer pública la investigación en la Comisión de Acusaciones y dijo que se hace para que la opinión pública conozca la verdad sobre el escándalo en el DAS.

La mañana de este sábado, Álvaro Uribe escribió en su cuenta en Twitter que la indagación en su contra “sea pública”.

Ante la petición, el congresista Orlando Velandia, quien es miembro de la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes, rechazó este sábado la solicitud de Uribe e indicó que dentro de “las condiciones de una reserva y proceso como éste, es imposible revelar la totalidad de la información públicamente, y los resultados de la investigación se harán oficiales sólo cuando sea necesario, antes no”.

La senadora Córdoba, quien se ha presentado en varias oportunidades como mediadora ante las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para la liberación de rehenes, indicó que “mucha gente ya sabe hace mucho rato” que Uribe estuvo detrás de la orden de las chuzadas.

“Uno no puede ser parte de la Policía secreta del Estado y que el jefe del Estado no conozca absolutamente nada, es absolutamente claro que él sí sabe de eso”, dijo la congresista a un medio local.

También afirmó que el actual jefe de Estado, Juan Manuel Santos, y en ese entonces ministro de Defensa, también “sabía absolutamente todo”.

La ex subdirectora de la central de inteligencia señaló en su declaración que el ex director del DAS, le pidió averiguar quiénes eran las fuentes del periodista Daniel Coronel, director del informativo Noticias Uno y quien ha revelado varios escándalos de corrupción de funcionarios de la Administración de Uribe.

“El doctor Peñate fue quien ordenó hacer todas las labores de búsqueda de información y labores de campo del periodista Daniel Coronel a fin de determinar, primero si estaba en el país y segundo quiénes eran sus fuentes de información, pues según lo indicado por el presidente Álvaro Uribe estaba muy molesto por los artículos que éste venía publicando en la revista Semana”, señaló Leal.

Leal también vinculó en el caso a quien fuera ministro del Interior, Fabio Valencia, durante el segundo mandato de Uribe.

La ex subdirectora, integra el grupo de casi veinte ex funcionarios del DAS que fueron detenidos y procesados por su relación con las chuzadas a magistrados, políticos de oposición, defensores de derechos humanos y periodistas.

@nobloqueocuba: Dígale NO al bloqueo en Twitter con Cubadebate

15 Octubre 2010   Comentar

imagen-nobloqueocubaPara acompañar la presentación en Naciones Unidas del informe “Necesidad de poner fin al bloqueo económico y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba“, Cubadebate seguirá vía Twitter todo lo que acontezca durante la votación de la resolución, que se presenta por décimo novena ocasión ante la sede la ONU en Nueva York.

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El imperio por dentro (Quinta y última parte)

Reflexiones de Fidel, Fidel Castro Ruz »

El imperio por dentro (Quinta y última parte)
15 Octubre 2010    Comentar

“CAPÍTULOS 28 Y 29

“Obama bajaba de la residencia cuando se encontró a Biden. Éste le advertía: ‘Lo que usted está a punto de hacer es una orden presidencial; ya no se trata de la continuación de un debate. Esto no es lo que usted piensa. Esto es una orden. Sin ellos, estaríamos atrapados en una situación parecida a la de Vietnam.’

“Obama le respondió: ‘No voy a enrolarme en un fracaso. Si lo que yo propuse no funciona, no voy a hacer como otros presidentes que se aferran a eso, por razones de mi ego o mi política, mi seguridad política. Esto es lo que voy a anunciar’, y repartió copias de su documento de seis páginas.

“‘Habrá un incremento de 30 000 efectivos. En diciembre de 2010 se hará una evaluación para ver qué funciona y qué no. En julio de 2011 comenzaremos a retirar nuestras tropas.’

“‘En el 2010 no vamos a tener una conversación sobre cómo hacer más. No se va repetir lo que ha ocurrido este año. No se trata ni de contrainsurgencia ni de construir una nación. Los costos son prohibitivos’, expresó Obama.

“Los militares habían obtenido casi todo lo que pedían.

“Petraeus y Mullen le ratificaron su apoyo al Presidente. Emmanuel se preocupaba por el costo de la operación -más de 30 000 millones de dólares.

“Biden reconoció que aquello no era una negociación, que era una orden del Comandante en Jefe. Era un cambio de misión, y si no se percibía como tal no se podían justificar los meses que se habían empleado en este trabajo.

“El Presidente le informó su decisión a Eikenberry y a McChrystal a través de una videoconferencia. Ambos estuvieron de acuerdo.

“Biden estaba convencido de que el Presidente había clavado una estaca en el corazón de la ofensiva contrainsurgente expandida.

“Petraeus dijo en privado: ‘Usted debe saber también que yo no creo que usted pueda ganar esta guerra. Creo que debe seguir luchando, algo así como en Irak. Irak es casi una metáfora para esta situación. Sí, en Irak ha habido un progreso enorme, pero aún se producen ataques horribles y hay que mantenerse vigilantes. Este es el tipo de guerra en la que usted se enfrasca por el resto de su vida, y probablemente por el resto de la vida de sus hijos.’

“Obama pronunció su discurso en el Teatro Eisenhower de la Academia Militar de West Point.

“Al día siguiente, Clinton y Gates comparecieron ante el Comité de Servicios Armados del Senado para hablar sobre el nuevo plan.

“Muchos republicanos se sentían contrariados por la fecha límite de julio de 2011, cuando supuestamente comenzaría el retiro de las tropas de Afganistán.

“Petraeus dijo después que el progreso de la estrategia podía adoptar muchas formas, que todo cuanto él necesitaba era demostrar que había habido avances, y que eso sería suficiente para añadir tiempo al reloj y que ellos pudieran obtener lo que necesitaban.

“Lute le advirtió que eso era una gran mala interpretación de lo que había dicho el Presidente, que Obama se oponía a la idea de un compromiso a largo plazo.

“CAPÍTULOS 30 Y 31

“El 3 de abril Petraeus se reunió con Derek Harvey, su asesor de inteligencia de confianza. Harvey le mostraba una de las imágenes más pesimistas de la guerra. Advirtió que la estrategia política y diplomática no estaba conectada con la estrategia militar. ‘No va a funcionar’, dijo. ‘No vamos a alcanzar los objetivos que nos hemos trazado.’ Harvey preveía un regreso total a la situación de antes del 11 de septiembre. Petraeus preguntaba cuáles eran las opciones y Harvey consideraba que apoyar al gobierno de Karzai era contraproducente.

“Dijo que los resultados de las elecciones habían fortalecido a Karzai, y que él ya estaba recibiendo todo lo que quería.
“Las tropas de McChrystal no habían logrado despejar las zonas claves. ‘El enemigo ha comenzado a adaptarse’, agregó Harvey.

“El 16 de abril el Presidente se reúne con el Consejo de Seguridad Nacional para analizar la información actualizada sobre Afganistán y Pakistán.

“El Presidente comenzó a preguntar por la situación de zonas específicas; en todas ellas las tropas se encontraban resistiendo y en ninguna se había transferido la responsabilidad a las fuerzas locales.

“El patrón que se había establecido estaba claro: resistir, resistir durante años sin avances ni transferencias.

“Nadie en la reunión se atrevió a preguntar cuándo comenzaría la transferencia.

“Donilon y Lute habían preparado unas preguntas para que el Presidente se concentrara en la situación en Khandahar.

“El Presidente le recomendó a McChrystal que pensara en cómo íbamos a saber si estábamos teniendo éxito y cuándo lo sabríamos.

“El resultado de la reunión fue un primer strike para el General.

“El general de brigada Lawrence Nicholson visitó a Jones y Lute en la Casa Blanca. A Nicholson se le recordó el plazo de 12 meses que tenía para mostrar los logros alcanzados y comenzar la transferencia. ¿Cuándo los marines iban a estar listos para hacer algo más, entrar, por ejemplo, en Khandahar, o regresar a casa y ser parte de los que regresarían en el 2011?
“Nicholson dijo que necesitaba al menos otros 12 meses, y eso, para los distritos que tenían las mejores condiciones. Lute le recordó que ése no había sido el compromiso, que aún no se habían adentrado en los suburbios de Khandahar, el lugar donde los talibanes iban a establecerse. Lo importante era Khandahar.

“Nicholson dijo que quizás se podía llegar allí en 24 meses, si se eliminaba el problema de los cultivos de amapola, que era lo que nutría a la insurgencia.

“Lute se preguntaba cómo se iba a lograr eso. A pesar de que una plaga había acabado con el 33 por ciento de esos cultivos, las perspectivas de una reducción en el financiamiento de la insurgencia eran remotas. A pesar de las teorías conspiradoras de los afganos, la CIA no había desarrollado aún un insecto que atacara a las amapolas.

“McChrystal reportaba ciertos avances, pero cuando Lute profundizaba en las cifras, la realidad era muy diferente.
“CAPÍTULOS 32 Y 33

“Habían transcurrido 16 meses muy difíciles para Dennis Blair. Había fracasado en sus intentos por nombrar a un jefe de inteligencia en cada una de las capitales en el extranjero. La CIA había ganado y la controversia se había hecho pública. En su opinión la CIA estaba utilizando el informe diario al Presidente para que Obama supiera de sus triunfos.
“Blair se sentía tan frustrado que en una ocasión dijo: ‘Yo creo que la CIA es esencialmente una organización que es como un animal peligroso, no muy inteligente, pero realmente bien entrenado, que necesita ser controlado muy de cerca por los adultos.’

“En mayo de 2010 Obama le había preguntado a Jones y a otros si no era ya hora de deshacerse de Blair. Había habido muchas discusiones con la CIA, y Blair había presionado mucho para la firma de un acuerdo de no espionaje con los franceses, al cual se opusieron Obama y el resto del gabinete.

“Obama lo llamó por teléfono y le comunicó su decisión de destituirlo, y le pidió que le presentara cualquier excusa personal.
“Blair se sintió profundamente ofendido. No estaba enfermo, su familia estaba bien, y le había dicho a la gente que se mantendría como jefe de la Dirección Nacional de Inteligencia durante cuatro años, porque parte de los problemas con la oficina eran los continuos reemplazos al más alto nivel.

“El 21 de junio Gates le informa a Jones sobre el artículo publicado en la revista Rolling Stone sobre McChrystal. McChrystal decía que Jones era un ‘payaso’ que se había quedado varado en el año 1985; que la estrategia de Obama pretendía vender una posición invendible.

“McChrystal llamó a Biden y reconoció que había comprometido la misión. Se disculpó con Holbrooke y le presentó su renuncia a Gates.

“Gates le propuso a Obama que criticara a McChrystal en los dos primeros párrafos de su declaración, diciendo: ‘creo que el General cometió un grave error y que su percepción es errada.’

“Obama aceptó la renuncia de McChrystal y propuso a Petraeus para ese cargo.

“Obama se reunió con Petraeus durante 40 minutos.

“El miércoles 23 de junio el Presidente anunció los cambios. Reconoció la larga hoja de servicios de McChrystal y dijo que le entristecía perder a un soldado a quien había llegado a respetar y admirar. Agregó que Petraeus ‘había dado un ejemplo extraordinario de servicio y patriotismo al asumir esta difícil tarea’. Y concluyó diciendo: ‘En mi equipo acepto el debate, pero no toleraré la división.’

“En la entrevista que Obama sostuvo con el autor del libro, el Presidente habló de sus ideas respecto al carácter de la guerra y sus esfuerzos por limitar y ulteriormente ponerle fin a la misión combativa de los Estados Unidos en Afganistán.

“Se le preguntó con qué escena comenzaría él un libro o una película sobre cómo él había manejado el problema de Afganistán, y respondió que quizás comenzaría por el año 2002 cuando se discutía el incremento de tropas en Irak. Ése había sido quizás el primer discurso sobre política exterior que atrajo mucho la atención.

“Obama estuvo de acuerdo en que el carácter de la guerra eran el costo, el tiempo y las consecuencias, no definidos, y citó a un estadounidense famoso que en una ocasión dijo: ‘La guerra es el infierno.’ Se refirió a la frase expresada por el general de la Unión, William Tecumseh Sherman, cuando dijo: ‘…y una vez que se sueltan los perros de la guerra, no se sabe a dónde va a parar todo.’

“‘Cuando llegué al cargo había dos guerras en curso’, dijo Obama. ‘Traté de esclarecer el caos.’

“‘Sería muy fácil imaginar una situación en la que, ante la ausencia de una estrategia clara, termináramos por quedarnos en Afganistán durante otros cinco, ocho, diez años, y que lo hiciéramos sólo por inercia.’

“Al final de la entrevista, el Presidente se daba cuenta de que casi todo el trabajo periodístico versaría sobre las relaciones entre los líderes civiles y los militares, y pensó que debía expresar sus propias opiniones.

“‘Probablemente yo sea el primer Presidente lo suficientemente joven como para que la guerra en Vietnam hubiese sido el centro de mi desarrollo. Tenía 13 años en 1975 cuando los Estados Unidos se retiraron de Vietnam.’

“‘De modo que crecí sin la carga que emanaba de las disputas sobre la guerra en Vietnam. También confiaba en que en nuestro sistema los civiles tomaban las decisiones políticas y los militares las acataban. No veo esto de la manera en que me parece lo ven muchas personas que tuvieron la experiencia de Vietnam, como una contradicción entre civiles y militares. No lo veo como una lucha entre halcones y palomas. De modo que muchos de los marcos políticos a través de los cuales se ven estos debates, no tienen nada que ver conmigo desde el punto de vista generacional. Ni me intimidan los militares ni estoy pensando que en cierto modo ellos están tratando de socavar mi posición como Comandante en Jefe’.”

En este párrafo final de la conversación de Obama con Woodward, el Presidente de Estados Unidos pronuncia palabras enigmáticas que son reveladoras: “…confiaba en que en nuestro sistema los civiles tomaban las decisiones políticas y los militares las acataban. [...] No lo veo como una lucha entre halcones y palomas. [...] Ni me intimidan los militares ni estoy pensando que en cierto modo ellos están tratando de socavar mi posición como Comandante en Jefe.”

Hay momentos en que la presión de los militares es fuerte, persistente y reiterativa. Se percibe la imagen de un presidente resistido y desafiado, como ocurría en la antigua Roma cuando el imperio dependía ya casi únicamente del poder de las Legiones.

Pero en la época de la antigua Roma, el planeta era totalmente desconocido en su dimensión, características físicas y ubicación espacial. Carecían entonces de armas de fuego; no había comercio e inversión global, bases militares, fuerzas navales y aéreas a nivel planetario, cientos de satélites, comunicaciones instantáneas; decenas de miles de armas nucleares, a las que se unen las radioeléctricas, electromagnéticas y cibernéticas; fuertes rivalidades entre potencias con armas nucleares, cuyo empleo, incluso por parte de las que menos poseen, sería suficiente para poner fin a la vida humana; y casi siete mil millones de personas que requieren los recursos naturales del planeta Tierra.

Es un cuadro relativamente dramático. Por un lado Barack Obama, abogado con éxito, intelectual instruido y de fácil palabra, y por otro, militares altamente profesionalizados, educados durante toda su vida en el uso de la fuerza y el arte de la guerra, dotados con armas que pueden poner fin a los seres humanos que habitan el planeta en cuestión de horas.
¿Qué esperanza para la humanidad puede derivarse de ese cuadro?

Recuerdo el discurso de Bush en West Point, en el que, como instrumento de la extrema derecha de ese país, afirmó que los oficiales debían estar listos para atacar inmediatamente y sin previo aviso a sesenta o más oscuros rincones del mundo.
En dos de esos oscuros rincones, Afganistán e Irak, están empantanados los soldados de Estados Unidos, después de ocasionar millones de víctimas.

En las reuniones del Consejo de Seguridad Nacional con Obama se expresaba el temor a dificultades aún más serias provenientes de un tercer país: Pakistán.

Las relaciones entre la CIA y el jefe del “grupo árabe”, Bin Laden, se mantuvieron hasta el mismo día en que se produjo el ataque a las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre de 2001.

¿Qué informó el Servicio de Inteligencia de Pakistán, ISI, a la cadena norteamericana de radio y televisión CBS? Que el día 10 de septiembre Osama Bin Laden fue sometido a diálisis del riñón en el hospital militar de Rawalpindi en Pakistán. “Debe tenerse en cuenta que el hospital se encuentra bajo la jurisdicción de las Fuerzas Armadas de Pakistán, que tienen estrechos vínculos con el Pentágono… No se hizo ningún intento de aprehender al fugitivo más conocido en Estados Unidos, luego entonces podría ser que Bin Laden sirviera a otro propósito mejor.”

Esa información fue publicada en el programa estelar de Dan Rather el 28 de enero de 2002, cuatro meses y medio después del atentado terrorista con que Bush justificó su guerra antiterrorista.

Conocer esto facilita comprender por qué en los diálogos con Obama en la Casa Blanca se afirmara que el problema más difícil podía proceder de Pakistán.

La persona que con más respeto intercambió con Obama fue el general Colin Powell, que pertenece al Partido Republicano que se opuso a su elección como Presidente de Estados Unidos. Como se conoce, Powell pudo ser el primer Presidente negro de Estados Unidos. Prefirió no aspirar. Más tarde Bush lo nombró Secretario de Estado. Sé que personas allegadas se opusieron firmemente a su aspiración. Pero no poseo suficientes elementos de juicio para opinar sobre las motivaciones de Colin Powell.

Espero que la síntesis del libro “Las guerras de Obama” haya sido útil a los lectores de las Reflexiones.

Fidel Castro Ruz
Octubre 14 de 2010
9 y 51 p.m.

El imperio por dentro (Cuarta parte)

Reflexiones de Fidel, Fidel Castro Ruz »

 
13 Octubre 2010    Comentar
El imperio por dentro (Cuarta parte)

“CAPÍTULOS 20 Y 21

“Continúan las valoraciones sobre las opciones relacionadas con la guerra en Afganistán. Se identifican tres prioridades en términos de esfuerzos de carácter civil: la agricultura, la educación y la reducción de los cultivos de amapola.  Si se lograban estos objetivos se podría socavar el apoyo al Talibán.

“La gran pregunta seguía siendo qué se podía hacer en un año.

“Petraeus dijo haber redactado un manual titulado ‘Lecciones sobre la reconciliación’, sobre sus experiencias en Irak, del cual Mullen no tenía conocimiento.

“Según las encuestas públicas, dos de cada tres estadounidenses pensaban que el Presidente carecía de un plan bien definido para Afganistán.  Incluso entre la población, las opiniones estaban divididas acerca de cómo proceder.

“Axelrod respiró profundo. El público no hacía distinción entre el Talibán y Al Qaeda.  Eso podía ser parte del problema.

“Sólo el 45 por ciento de la población aprobaba la manera en que Obama manejaba el asunto de la guerra (había perdido 10 puntos en un mes, 15 puntos desde el mes de agosto y 18 desde que alcanzó su nivel más alto).  La reducción de la cifra se debía a la pérdida del apoyo republicano.

“Axelrod no se preocupaba; decía que al final serían él o todos los que explicarían cuál era la decisión en términos claros, para que la gente pudiera entender lo que se estaba haciendo y por qué.

“Panetta declaró que ningún presidente demócrata podía ir en contra de las recomendaciones de los militares, en especial si el Presidente las había solicitado. Su recomendación era hacer lo que ellos decían.  Les expresó a otros funcionarios de la Casa Blanca que en su opinión la decisión debía haber sido tomada en una semana, pero que Obama nunca le preguntó y que él nunca le había expresado voluntariamente su opinión al Presidente.

“El ex vicepresidente Dick Cheney expresó públicamente que los Estados Unidos no debían titubear cuando sus fuerzas armadas estaban en peligro.

“Obama deseaba tomar una decisión antes de su viaje por Asia.  Dijo que aún no se le habían presentado dos opciones, que eran los 40 000 efectivos o nada.  Dijo que quería una nueva opción esa misma semana.  Tenía en su mano un memorando de dos hojas enviado por su director de presupuesto, Peter Orszag, con el estimado de los costos de la guerra en Afganistán.  Según la estrategia recomendada por McChrystal, el costo durante los próximos 10 años sería 889 mil millones de dólares, casi 1 billón de dólares.

“‘Esto no es lo que yo estoy buscando’, dijo Obama. ‘No voy a prolongar esto durante diez años; no voy a enfrascarme en la construcción de una nación a largo plazo.  No voy a gastar un billón de dólares.  Les he estado presionando al respecto.’

“‘Esto no está en función del interés nacional.  Sí, es necesario internacionalizar esta situación.  Esa es una de las grandes fallas del plan que se me ha presentado.’

“Gates apoyaba  la solicitud de tropas de McChrystal, pero por el momento era necesario retener a la cuarta brigada.

“Obama dijo: ‘Quizás no necesitemos a la cuarta brigada, ni a los 400 000 efectivos de las fuerzas de seguridad afganas que McChrystal se propone entrenar.  Pudiéramos aspirar a un crecimiento más mesurado de esta fuerza. Pudiéramos incrementar los efectivos para contrarrestar el auge enemigo pero sin enfrascarnos en una estrategia a largo plazo.’

“Hillary opinaba que a McChrystal se le debía dar lo que él pedía, pero coincidía en que se debía esperar antes de enviar a la cuarta brigada.

“Obama le preguntó a Gates: ‘¿Realmente necesitas  40 000 efectivos para revertir el auge del Talibán? ¿Qué tal si enviamos de 15 000 a 20 000? ¿Por qué no sería suficiente con esa cantidad de tropas?’  Reiteró que no estaba de acuerdo con gastar un billón de dólares ni con  una estrategia de contrainsurgencia que se prolongase durante diez años.

“‘Quiero una estrategia de salida’, agregó el Presidente.

“Todo el mundo se dio cuenta de que, al apoyar a McChrystal, Hillary unía fuerzas con los militares y con el Secretario de Defensa, limitando así la capacidad de maniobra del Presidente. Había reducido sus posibilidades de aspirar a un número significativamente menor de tropas o una política más moderada.

“Era un momento decisivo en sus relaciones con la Casa Blanca.  ¿Era ella de confiar? ¿Podía ella algún día pertenecer realmente al equipo de Obama? ¿Había sido ella en algún momento parte de su equipo? Gates pensaba que ella hablaba a partir de sus propias convicciones.

“Muy pronto aquellos que tenían ideas similares se agruparon. Biden, Blinken, Donilon, Lute, Brennan y McDonough era un grupo poderoso, cercano a Obama en muchos sentidos, y eran el equilibrio contra el frente unido compuesto por Gates, Mullen, Petraeus, McChrystal y ahora Clinton.

“CAPÍTULOS 22 Y 23

“Obama convocó a los jefes del Estado Mayor a la Casa Blanca. Durante los últimos dos meses los militares uniformados habían estado insistiendo en el envío de  40 000 efectivos, pero los jefes de los servicios individuales aún no habían sido consultados.  Los jefes del Ejército, la Marina de Guerra, los Infantes de Marina y la Fuerza Aérea eran los que reclutaban, entrenaban, equipaban y suministraban las tropas para los comandantes como Petraeus y sus jefes subordinados en el terreno como McChrystal.  Estos dos últimos no asistieron por encontrarse en Afganistán.

“Obama les pidió que le propusieran tres opciones.

“James Conway, comandante general de los marines, se refirió a la alergia de los combatientes a las misiones prolongadas que se extienden más allá de la derrota del enemigo.  Su recomendación era que el Presidente no debía enfrascarse en una operación a largo plazo para la construcción de una nación.

“El general George Casey, jefe del Estado Mayor del Ejército, dijo que el retiro programado en Irak le permitiría al ejército disponer de los 40 000 efectivos para Afganistán, pero que se sentía escéptico con respecto a los grandes compromisos de tropas en estas guerras.  Para él la clave estaba en una transición rápida, pero que  el plan de 40 000 era un riesgo global aceptable para el ejército.

“El jefe de operaciones navales y el jefe de la Fuerza Aérea tenían poco que decir, pues cualquiera que fuese la decisión en Afganistán,  el impacto en sus fuerzas sería mínimo.

“Finalmente Mullen le presentó al Presidente tres opciones:

“1.  85 000 efectivos.  Esto era una cifra imposible.  Todos sabían que no se disponía de esta fuerza.

“2.    40 000 efectivos.

“3.    de 30 000 a 35 000 efectivos.

“La opción híbrida era de 20 000 efectivos o dos brigadas para dispersar al Talibán y entrenar a las tropas afganas.

“CAPÍTULOS 24 Y 25

“Obama le propone al Presidente pakistaní una escalada contra los grupos terroristas que operaban desde ese país.

“El Director de la CIA dijo esperar pleno apoyo de Pakistán, dado que Al Qaeda y sus seguidores eran enemigos comunes. Agregó que se trataba de la propia supervivencia de Pakistán.

“Obama se daba cuenta de que la clave para mantener unido al equipo de seguridad nacional era Gates.

“Tras su regreso de Asia, Obama convoca una reunión de su equipo de seguridad nacional y les prometió que en dos días tomaría la decisión final. Dijo estar de acuerdo con los objetivos menos ambiciosos y más realistas, y que dichos objetivos debían lograrse en un período de tiempo más corto que el que el Pentágono había recomendado inicialmente.  Agregó que el número de tropas comenzaría a disminuir a partir del mes de julio de 2011, el período de tiempo que Gates había sugerido en la última sesión.

“‘No necesitamos perfección; cuatrocientos mil no va a ser la cifra a la cual llegaremos antes de que comencemos a reducir las tropas.’

“Hillary parecía casi saltar sobre su asiento, dando muestras de que quería que la dejasen hablar, pero Jones ya había decidido el orden de palabra y la Secretaria tuvo que escuchar primero los comentarios de Biden.

“Biden había elaborado un memorando que apoyaba al Presidente, que cuestionaba el tiempo y los objetivos de la estrategia.  Petraeus sentía como si el aire abandonara la sala.

“Biden no estaba seguro de que la cifra de 40 000 era sostenible desde el punto de vista político y tenía muchas interrogantes acerca de la viabilidad de los elementos de la estrategia de contrainsurgencia.

“Clinton tuvo la oportunidad de hablar.  Ella apoyaba plenamente la estrategia.  ‘Hemos pasado un año esperando por una elección y un nuevo gobierno allí.  La comunidad internacional y Karzai saben cuál sería el desenlace si no  incrementamos nuestros compromisos. Lo que estamos haciendo ahora no va a dar resultados.  El plan no es todo lo que nosotros hubiésemos querido, pero no lo sabremos si no nos comprometemos.  Yo apoyo el esfuerzo; tiene un costo enorme, pero si lo acometemos sin deseos no vamos a lograr nada’.  Sus palabras eran una versión de una frase muy usual en ella cuando era Primera Dama de la Casa Blanca y que aún utiliza con regularidad: ‘fíngelo hasta lograrlo.’

“Gates proponía esperar hasta diciembre de 2010 para hacer una evaluación total de la situación.  Creía que el mes de julio era una fecha muy anticipada para ello.

“Mullen, a través de una videoconferencia desde Ginebra, apoyaba el plan y dijo que era necesario enviar tropas lo más rápido posible, que estaba seguro de que la estrategia para una contrainsurgencia iba a tener resultados.

“Al ver que se alineaba un bloque a favor del envío de los 40 000 efectivos, el Presidente intervino: ‘No quiero verme dentro de seis meses discutiendo en esta sala el envío de otros 40 000.’

“‘No vamos a pedir otros 40 000′, dijo Mullen.

“Petraeus expresó que apoyaba cualquier decisión que tomara el Presidente. Y después  de haber declarado su apoyo incondicional, expresó que su recomendación, desde el punto de vista militar, era que los objetivos no se podrían lograr con menos de 40 000 efectivos.

“Peter Orszag dijo que probablemente habría que pedirle al Congreso un financiamiento adicional.

“Holbrooke estaba de acuerdo con lo expresado por Hillary.

“Brennan aseguró que el programa antiterrorista continuaría independientemente de la decisión que se tomase.

“Emmanuel se refirió a la dificultad de pedir un financiamiento adicional al Congreso.

“Cartwright dijo que apoyaba la opción híbrida de 20 000 efectivos.

“El Presidente intentó resumir.  ‘Al cabo de dos años aún hay elementos ambiguos en esta situación’, dijo.  Les dio las gracias a todos y anunció que estaría trabajando en esto durante el fin de semana para tomar una decisión definitiva a principios de la semana entrante.

“El miércoles 25 de noviembre Obama se reunió en la Oficina Oval con Jones, Donilon, McDonough y Rhodes.  Dijo estar inclinado a aprobar el envío de 30 000 efectivos, pero que esta decisión no era definitiva.

“‘Esto tiene que ser un plan para transferirles el mando y salir de Afganistán.  Todo lo que hagamos tiene que estar centrado en la manera en que vamos a reducir nuestra presencia allí.  Es parte de nuestro interés de seguridad nacional.  Tiene que quedar claro que esto es lo que estamos haciendo’, dijo Obama. ‘El pueblo estadounidense no entiende de número de brigadas, sino de número de tropas.  Y he decidido que sean 30 000.’

“Obama ahora parecía más seguro acerca de la cifra de efectivos.

“‘Tenemos que aclararle al pueblo que el cáncer está en Pakistán. La razón por la cual estamos operando en Afganistán es para que el cáncer no se expanda hacia allá.  Y también necesitamos extirpar el cáncer de Pakistán.’

“Parecía que la cifra de 30 000 era inamovible.  Obama comentó que desde el punto de vista político era para él más fácil decir que no a los 30 000, pues así podría dedicarse a la agenda nacional, que él quería fuese el centro de su mandato como Presidente.  Pero los militares no entendían eso.

“‘Políticamente sería más fácil para mí dar un discurso y decir que el pueblo estadounidense estaba harto de esta guerra, y que íbamos a enviar solamente 10 000 asesores porque esa era la manera en que íbamos a poder salir de allí.  Pero los militares se iban a molestar.’

“Era evidente que una gran parte de Obama quería precisamente pronunciar ese discurso.  Parecía que lo estaba ensayando.

“Donilon dijo que Gates renunciaría si sólo se enviaban 10 000 asesores.

“‘Eso sería algo difícil’, dijo Obama, ‘porque no existe en mi equipo de seguridad nacional otro miembro más fuerte que él.’

“El Presidente estaba decidido a anunciar los 30 000, para poder mantener junta a la familia.

“CAPÍTULOS 26 Y 27

“El 27 de noviembre Obama invitó nuevamente a Colin Powell a su oficina para una conversación privada. El Presidente le dijo que se estaba debatiendo entre varios puntos de vista diferentes.  Los militares se habían unido para apoyar a McChrystal y su solicitud de 40 000 efectivos, y sus asesores políticos estaban muy escépticos.  Él continuaba pidiendo nuevos enfoques, pero seguían dándole las mismas opciones.

“Powell le dijo: ‘Usted no tiene por qué aguantar eso.  Usted es el Comandante en Jefe.  Esos tipos trabajan para usted.  El hecho de que  adopten una posición unánime en sus recomendaciones no significa que las mismas sean las correctas.  Generales hay varios, pero existe sólo un Comandante en Jefe.’

“Obama consideraba a Powell un amigo.

“Un día después de Acción de Gracias, Jones, Donilon, Emmanuel, McDonough, Lute y el coronel John Tien, veterano de Irak, fueron a ver al Presidente en su oficina.  Obama preguntó por qué  se reunían de nuevo con él para tratar el mismo tema. ‘Pensé que esto se había acabado el miércoles’, expresó.

“Donilon y Lute le explicaron que aún había preguntas del Pentágono que no se habían respondido, y ellos querían saber si se aceptaba un incremento del 10 por ciento a la cifra de efectivos, con lo cual se incluiría a los facilitadores.

“El Presidente, exasperado, dijo que no, que sólo los 30 000, y preguntó el porqué de aquella reunión después que todos habían estado de acuerdo. Al Presidente se le dijo que aún se estaba trabajando con los militares.  Ellos querían ahora que los 30 000 efectivos estuviesen en Afganistán en el verano.

“Parecía que el Pentágono estaba abriendo de nuevo cada uno de los temas. También se estaba cuestionando la fecha de retirada de las tropas (julio de 2011).  Gates prefería que fuera seis meses después (finales de 2011).

“‘Estoy molesto’, dijo Obama, sin alzar la voz.  Parecía que todos los temas iban a ser nuevamente discutidos, negociados o esclarecidos.  Obama les dijo que estaba dispuesto a dar marcha atrás y aceptar el envío de 10 000 asesores.  Y esa sería la cifra definitiva.

“Esto era una controversia que enfrentaba al Presidente y al sistema militar. Donilon se asombraba de ver el poder político que los militares estaban ejerciendo, pero se daba cuenta de que la Casa Blanca tenía que ser el corredor de larga distancia en esta competencia.

“Obama continuaba trabajando con Donilon, Lute y los demás.  Comenzó a dictar precisamente lo que quería, elaborando lo que  Donilon llamó una ‘hoja de plazos y condiciones’, similar al documento legal utilizado en una transacción comercial.  Acordó que el concepto estratégico de la operación sería ‘degradar’ al Talibán, no desmantelarlo, ni destruirlo ni derrotarlo.  Copió al calco las seis misiones militares requeridas para revertir el auge del Talibán.

“Pero los civiles en el Pentágono y el Estado Mayor trataban de expandir la estrategia.

“‘Ustedes no le pueden hacer eso al Presidente’, les decía Donilon.  ‘Eso no era lo que Obama quería.  Él quería una misión más reducida.’  Pero la presión continuaba.

“‘Ponle restricciones’, le ordenaba Obama.  Pero cuando Donilon regresaba del Pentágono venía con más adiciones, y no menos.  Una de ellas era enviarle un mensaje a Al Qaeda. ‘Eso no lo vamos a hacer’, dijo el Presidente cuando se enteró.

“Donilon se sentía como si estuviese reescribiendo las mismas órdenes diez veces.

“Del Pentágono seguían llegando solicitudes para misiones colaterales.  Obama seguía diciendo que no.

“Algunos continuaban ahora apoyando la solicitud original de McChrystal de 40 000 efectivos.  Era como si nadie les hubiera dicho a ellos que no.

“‘No’, dijo Obama. La cifra definitiva era 30 000, y mantenía la fecha de retirada de las tropas en julio del 2011, que también sería la fecha para comenzar a transferir la responsabilidad de la seguridad a las tropas afganas.

“Sus órdenes fueron pasadas a máquina en seis hojas a un espacio.  Su decisión no era sólo hacer un discurso y referirse a los 30 000; esto sería además una directiva, y todo el mundo tendría que leerla y firmarla.  Ése era el precio que él iba a exigir, la forma en que él pretendía ponerle fin a la controversia -al menos por el momento.  Pero como ahora todos nosotros sabemos,  la controversia, al igual que la guerra,  probablemente no terminaría, y la lucha continuaría.

“El 28 de noviembre fue otro día dedicado al Consejo de Seguridad Nacional, encuentro en el que participaron Donilon y Lute.  El análisis de la estrategia se convertía en el centro del universo.  El Presidente y todos ellos estaban siendo arrollados por los militares.  Ya no importaban las preguntas que el Presidente o alguien más hicieran.  Ahora la única solución viable eran los 40 000 efectivos.

“Donilon se preguntaba cuántos de los que estaban presionando a favor de esa opción iban a estar aquí para ver los efectos de la estrategia en el mes de julio del 2011.

“La conclusión era que todos ellos se irían, y aquí quedaría el Presidente con todo lo que esos tipos le habían vendido.

“El debate continuaba -en su casa y en su cabeza. Obama parecía vacilar en cuanto a los 30 000 efectivos.  Le pidió la opinión a su equipo.  Clinton, Gates y Jones no se encontraban presentes.

“El coronel Tien le dijo al Presidente que no sabía de qué forma él iba a desafiar la cadena de mando de los militares. ‘Si usted le dice a McChrystal, ‘me estudié su valoración, pero he decidido hacer otra cosa’, probablemente usted tenga que sustituirlo.  Usted no le puede decir ‘hazlo a mi manera, gracias por tu labor’.  El Coronel quiso decir que McChrystal, Petraeus, Mullen, e incluso Gates, estarían dispuestos a dimitir -algo sin precedentes en el alto mando militar.

“Obama sabía que Brennan se oponía a un gran incremento de tropas.

“Obama había heredado una guerra con un comienzo, una parte intermedia, pero sin un final claro.

“Lute pensaba que Gates era demasiado deferente con los militares uniformados. El Secretario de Defensa es la primera línea de control civil del Presidente.  Si el Secretario no garantizaba ese control, el Presidente tendría que hacerlo.  Lute pensaba que Gates no le estaba prestando un buen servicio al Presidente.

“El Presidente llamó a Biden por teléfono y le informó que quería reunirse con todo el equipo de seguridad nacional el domingo en la Oficina Oval.  Biden pidió reunirse con él primero y Obama le dijo que no.”

Prosigue mañana.

Fidel Castro Ruz

Octubre 13 de 2010

5 y 14 p.m.