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Estrella Occidental

Los niños cubanos de vacaciones

Fotorreportajes, Roberto Suárez

14 Julio 2010 Haga un comentario

Los niños y los jóvenes en Cuba disfrutan sus vacaciones, y usted puede verlos en los lugares más insospechados “mataperreando”, leyendo, en la cola del helado o jugando el fútbol -con el campeonato mundial se desató la pasión por el deporte rey. El fotorreportero Roberto Suárez se asomó a uno de los parques infantiles de un barrio habanero y captó a los muchachos en plena diversión, un grupo entre millones que en julio y agosto se toman a la tremenda su receso escolar.

Aprovechamos, de paso, para dar a conocer un reciente informe de la Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba, que registra la transformación de la Educación en Cuba en los últimos 50 años. Asombroso que 3 millones de niños y jóvenes, en una población de 11 millones, descansen ahora para volver a clases en septiembre con una cobertura escolar de más del 99 por ciento.

Cuba: niños de vacaciones. Foto: Roberto Suárez

Cuba: niños de vacaciones. Foto: Roberto Suárez

Cuba: niños de vacaciones. Foto: Roberto Suárez

Cuba: niños de vacaciones. Foto: Roberto Suárez

Cuba: niños de vacaciones. Foto: Roberto Suárez

Cuba: niños de vacaciones. Foto: Roberto Suárez

Cuba: niños de vacaciones. Foto: Roberto Suárez

La Educación en Cuba 1959-2010

Entre las principales transformaciones sociales que a partir de 1959 se inician en Cuba se distingue la educación y ya desde los años sesenta se trazan acciones que permiten que el analfabetismo como fenómeno social se erradicara en Cuba mediante la Campaña de Alfabetización llevada a cabo en el año 1961 y complementada con la universalización de la enseñanza primaria y los programas de sexto y noveno grados para los recién alfabetizados, mediante los cuales se ha logrado una escolaridad superior a los nueve grados de enseñanza general, como promedio, para toda la población adulta de Cuba.
Desde el año 1959 se plasman las primeras transformaciones con la creación de un Sistema Nacional de la Educación, con acceso universal y gratuito a todos los ciudadanos, sin discriminación por color de la piel, sexo o estrato social y paralelamente se acometió la Reforma Integral de la Enseñanza.
El Censo de Población y Viviendas efectuado en Cuba en el año 1953 registró la cifra de 1 032 849 personas de 10 años y más que no sabían leer ni escribir, lo que significaba que el 23,6 por ciento de la población del país era analfabeta, el 11,6 por ciento correspondía a las zonas urbanas y el 41,7 por ciento a la población rural.
La campaña nacional de alfabetización se llevó a cabo en el año 1961, proclamado “Año de la Educación”, constituyendo para el pueblo una gran proeza, especialmente de maestros y estudiantes, fueron alfabetizados 707 212 adultos, fundamentalmente de las zonas rurales. En este propio año, el 6 de junio se dictó la ley de Nacionalización General de la Enseñanza, que establece la responsabilidad del Estado en la prestación gratuita de los servicios educativos.
A partir de 1961 surgen los Círculos Infantiles que muestran un sostenido crecimiento de los mismos y se logra uno de los objetivos fundamentales que esta actividad persigue, la incorporación de la mujer a la producción y a los servicios, así como fomentar su activa participación en la vida social del país.
En la actualidad los niños y niñas en Cuba que ingresan a la Educación Primaria ya han recibido la atención correspondiente desde la edad preescolar, ya sea por la vía institucional a través de los círculos infantiles o por la no institucional para los niños de 0-6 años de vida, a través del “Programa Educa a tu Hijo”, modalidad creada desde el año 1992 como alternativa para enfrentar las crecientes necesidades del país en la educación preescolar.
Este Programa es una modalidad no escolarizada y apoyada en la participación de las familias y comunidades locales. Actualmente están siendo atendidos en esta modalidad alrededor de 500 mil niños.

La Educación preescolar propicia que los niños al arribar a la enseñanza primaria estén mejor preparados para asumir las actividades propias de la enseñanza, donde la actividad central es el estudio.
Entre las transformaciones introducidas en la Enseñanza Primaria están las que corresponden a la creación de un nuevo modelo pedagógico y como primer elemento se mantiene el Programa de las aulas de 20 alumnos por maestro para lograr un trabajo educativo más eficiente en este nivel.
También se introduce de forma masiva la televisión y el vídeo en esta enseñanza. En los canales educativos se proyectan más de 30 programas semanales con diferentes frecuencias de acuerdo al grado que cursan los alumnos.
La instalación de laboratorios de computación en cada escuela con más de 22 mil computadoras, así como la formación de profesores de computación para esa enseñanza constituye un importante avance para la elevación del aprendizaje de los estudiantes.
El 99,42 por ciento de la población en la edad correspondiente a la Primaria, de 6 a 11 años, está matriculada en las escuelas primarias y especiales. No se observan diferencias de significación entre niñas y niños.
La puntuación obtenida por los alumnos cubanos dista considerablemente de los restantes países, y en los monitoreos del proceso de aprendizaje que se realizan de forma sistemática en el país se aprecia una tendencia positiva, siendo la elevación de la calidad del aprendizaje un objetivo estratégico del país.
En el Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) coordinado por el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación de la OREALC- UNESCO, celebrado en el año 2006 que involucró a 16 países del área y cuyo propósito fue evaluar los rendimientos de los estudiantes de tercer y sexto grados en las asignaturas de Matemáticas, Lenguaje y Ciencias, Cuba logró los mejores niveles de desempeño con puntuaciones muy superiores al promedio regional. El estudio confirmó a su vez que Cuba es el país del área que más equipara los resultados entre los alumnos del campo y la ciudad, y demostró la igualdad de género lograda por la Revolución pues las niñas obtuvieron mejores calificaciones que los varones.
La educación cubana ha cumplido los objetivos y metas que aparecen en el Plan de Acción derivado de la Conferencia Mundial Educación para todos de Jontien (Tailandia), en lo que se refiere a cobertura para la enseñanza básica y erradicación del analfabetismo.
La Educación Secundaria Básica agrupa a los alumnos comprendidos entre los 12 y 14 años de edad, formando parte, junto con la Educación Primaria, de la educación básica obligatoria cuyo objetivo es sentar las bases del desarrollo integral de la personalidad del adolescente, proporcionando la adquisición de conocimientos básicos de la lengua materna, la matemática, las ciencias sociales, naturales, el conocimiento del idioma inglés, así como el desarrollo de otros conocimientos y habilidades.
Esta enseñanza antes de 1959 prácticamente era inexistente en Cuba y es a partir de los años 60, con el desarrollo de la Campaña de Alfabetización y para alcanzar el sexto grado, como parte de las acciones encaminadas para elevar la escolarización de la población, se comienza a implementar un sistema educativo que incluye la enseñanza secundaria básica con carácter obligatorio y ya en la década de los 80 se trabaja para lograr los nueve años de estudios en toda la población.
Según el Censo de Población y Viviendas realizado en al año 2002, la evolución del nivel educacional de la población registra resultados muy satisfactorios respecto a los resultados del Censo de 1981; el grado promedio de 6 años y más pasó de 6,4 en 1981 a 8,8 en el 2002 con similares comportamientos en todas las provincias.
Si se analiza la población que por edad tiene posibilidades de alcanzar el noveno grado, o sea, la de 15 años y más, entonces el grado promedio alcanzado es de 9.5.
La Enseñanza Preuniversitaria en Cuba en el curso escolar 1958-1959 contaba con 21 escuelas y una matrícula de 37 248 alumnos, 50 años después esta enseñanza cuenta con 371 centros distribuidos en 122 municipios de los 169 existentes en el país, con diferentes perfiles y una matrícula de más de 115 mil alumnos, cuyas edades oscilan entre los 14 y 18 años de edad y abarca del 10mo al 12mo Grados y es el nivel donde los jóvenes amplían, profundizan y generalizan sus conocimientos y habilidades para continuar estudios superiores.
En este nivel existen escuelas con características especiales y objetivos diferentes, donde ingresan alumnos con condiciones, aptitudes y aspiraciones, los que son previamente seleccionados por sus características. Entre estas escuelas se encuentran; los Institutos Preuniversitarios de Ciencias Pedagógicas, cuyo objetivo es favorecer la vocación hacia los estudios de magisterio donde se encuentran matriculados en el curso 2008-2009 más de 30 mil alumnos; los Institutos Vocacionales de Ciencias Exactas-15 escuelas, una en cada provincia , con una matrícula de 16 382 alumnos en el referido curso- los que ingresan mediante un riguroso proceso selectivo y profundizan sus estudios en diversas ramas de las ciencias.
También la enseñanza preuniversitaria cuenta con las Escuelas de Perfeccionamiento Atlético, en ellas ingresan alumnos provenientes de las Escuelas de Iniciación Deportiva Escolar, cuya selección tiene en cuenta además de las aptitudes físicas la vocación hacia las especialidades de Cultura Física o la Licenciatura en Deportes. En el curso escolar 2008-2009 la matrícula supera los 7 500 alumnos.
Otra modalidad de estudio en este nivel lo constituyen las 15 Escuelas de Instructores de Arte, con una matrícula de más de 13 500 alumnos en las especialidades de Artes Plásticas, Música, Teatro y Danza, cuyos egresados alcanzan una preparación general como bachilleres de humanidades y se incorporan al trabajo de las escuelas como profesores de apreciación artística.
Todos los jóvenes egresados de centros de nivel preuniversitario tienen garantizada la continuidad de estudios en la educación superior.
La Educación Técnica y Profesional contaba en el curso 1958-1959 con 40 centros y una matrícula de cerca de 15 mil alumnos, cinco décadas después se encuentra constituido como un sistema organizado y masivo que tiene como objetivo formar trabajadores aptos para un ámbito laboral en continuo desarrollo y rebasa los 280 miles de alumnos matriculados en las 529 escuelas donde se forman como técnicos medios y obreros calificados, además de los que se preparan en oficios propios de acuerdo a las demandas territoriales.
El desarrollo de la enseñanza media se evidencia en los resultados del Censo de Población y Viviendas realizado en el año 2002 donde se registra que el 60 por ciento de la población de 11 años y más- edad mínima para tener un nivel educacional terminado- había concluido la educación media.
Otra de las líneas estratégicas de trabajo del Sistema Nacional de Educación ha sido la prioridad dada a la Educación Especial.
Antes de 1959, Cuba no contaba con un sistema de escuelas especiales organizado y estructurado científicamente. Solo existían 15 centros y algunas instituciones que atendían a 134 alumnos financiadas en su mayoría por patronatos o personas motivadas por sentimientos humanitarios.
Para hacer realidad la atención educativa y social a las personas con discapacidades, el Ministerio de Educación ha desarrollado una sostenida labor en las últimas 5 décadas y creado un modelo de escuelas especiales que parte del concepto de su ubicación dentro de la red de centros escolares como parte del Sistema, mediante el cual se garantiza la preparación de la población discapacitada con vistas a lograr su incorporación a la sociedad.
En el curso 1961-1962 esta enseñanza contaba con 18 escuelas donde se encontraban matriculados 843 alumnos y 47 años después supera los 42 mil alumnos en las 403 escuelas de este tipo existentes en el país que cubren la totalidad de la población requerida de esta enseñanza especializada. Se mejora la dotación técnica de las mismas con la introducción de nuevas tecnologías de la información y la comunicación. También se ha elevado la matrícula en la modalidad de atención educativa en los hogares lo que posibilita una mejor calidad de la prestación de este servicio educativo.
En las escuelas de Educación Especial se aplica el mismo currículo básico de la Educación General, con algunas adaptaciones curriculares, pero en todos los casos se aplican alternativas de escolarización ajustadas a las características de los alumnos. Los niños con severas limitaciones físico-motoras son atendidos en sus hogares por maestros ambulantes y también funcionan aulas especiales en centros hospitalarios.
La Educación de adultos que hasta el año 1959 se reducía a 304 escuelas nocturnas en todo el país, atendidas por 1 369 maestros, con una matrícula de 27 965 alumnos, integrada fundamentalmente por adolescentes que procedían de escuelas primarias interesados en elevar su nivel escolar cuyos planes de estudios y métodos de enseñanza no respondían a las necesidades de la población adulta, hoy se ha generalizado y su perfeccionamiento han propiciado la elevación masiva del nivel educacional de la población y al mismo tiempo, ha permitido resolver las necesidades de la sociedad en materia de fuerza de trabajo.
Esta enseñanza acoge a los jóvenes que egresan de la enseñanza regular permitiéndoles obtener el grado de bachiller, así como los que se encuentran desvinculados del sistema.
A partir del curso escolar 2000-2001 se introduce un nuevo Programa dirigido a jóvenes de 18 a 30 años desvinculados del estudio y el trabajo , el Curso de Superación Integral para Jóvenes, de impacto social para la familia y la comunidad.
En el curso 2008-2009 la educación de adultos alcanza una matrícula de 373 229 alumnos donde el 73,8 por ciento se encuentra en las denominadas Facultades Obrero Campesinas con el objetivo de alcanzar el 12mo.grado.
Las universidades cubanas no ajenas al plan de medidas educacionales de carácter general se propusieron alcanzar un papel protagónico dentro de estos cambios. Así en 1962 se inicia la Reforma Universitaria que proclamó entre otros las políticas siguientes:
␣ La universidad debía estar en función de las necesidades del país, dando gran importancia a las carreras científicas y técnicas y a la investigación científica como un factor imprescindible de la enseñanza superior.
␣ La garantía de participación de los profesores y estudiantes en el gobierno universitario. ␣ La formación y superación de los profesores y su dedicación a la labor docente-educativa
a tiempo completo. ␣ La organización de un amplio sistema de becas universitarias que incluye alojamiento,
alimentación y otros beneficios gratuitos para los estudiantes. ␣ La necesidad de implementar medidas que permitiesen fomentar el intercambio
científico y cultural con otros países. ␣ La vindicación con carácter sistémico del nivel universitario con los niveles precedentes. ␣ La expansión de la matrícula universitaria. ␣ La promoción cultural hacia la sociedad mediante la extensión universitaria.
Durante el período 1959-1970, la red de centros de educación superior, que llegó a estar integrada por cinco instituciones, asumió la elevación de la matrícula que se produjo por la demanda educativa acumulada, derivada del cierre de las universidades en la etapa insurreccional, y por las nuevas necesidades que se producen como consecuencia de las transformaciones en curso.
A principios de este período se crean los Cursos para Trabajadores, y la docencia médica universitaria se extendió a todo el país.
En la formación de profesores para la enseñanza media, se ejecutaron planes que garantizaron paulatinamente la elevación del nivel académico de los maestros y el trabajo con contingentes crecientes de estudiantes cada uno, que crean las bases para el ulterior desarrollo de los actuales Institutos Superiores Pedagógicos.
La superación profesional y académica, así como la actividad científica, comenzaron también a desarrollarse paulatinamente, según las condiciones y necesidades del país. Se estimuló el postgrado nacional y una primera hornada de profesores universitarios adquirió grados científicos de doctor en el extranjero. En este período, se evidencian los crecientes vínculos del subsistema con el desarrollo económico-social del país, con la creación de importantes centros de investigaciones.
A partir de 1976 se genera un proceso de reestructuración organizativa del Estado, se implementa un nuevo sistema de dirección económica y, entre otras medidas, se crea el Ministerio de Educación Superior, la nueva estructura de carreras y la red de Instituciones de Educación Superior, que constituyen hechos trascendentes para el desarrollo universitario a partir de entonces.
El Sistema de Educación Superior amplía notablemente su número de instituciones a partir de mediados de los años 70 hasta mediados de la década de los años 80, partiendo de que en el año académico 1976 -1977 ya ascendía a 28, en 1986 -1987 a 42 y en el curso 2008 -2009 alcanza la cifra de 68.
En la segunda mitad de la década de los 80 continúa la expansión del subsistema pero con un ritmo de crecimiento menor, se caracteriza el período por la aplicación de medidas para su mejor desempeño entre las que se encuentran:
␣ La orientación de la formación profesional hacia un perfil más amplio (se redujeron más de 50 % de los perfiles de pregrado), cuya base le ofrezca al egresado universitario una mejor adaptación a los cambios del mundo laboral. Además, se adecua la estructura de carreras a las nuevas exigencias del desarrollo económico - social, tanto a nivel global como por territorios del país.
␣ La formación especializada, la ampliación de conocimientos pasan a ser objetivos del denominado cuarto nivel de enseñanza o sistema de postgrado.
␣ Creación de los Cursos Dirigidos (hoy Cursos a Distancia) que permitieron el acceso a la educación superior de decenas de miles de estudiantes.
␣ La integración sistemática y en un nivel superior a la docencia - producción - investigación durante la formación profesional.
␣ El fortalecimiento del papel de las Instituciones de la Educación Superior en la investigación científica, lo que contribuye en mayor medida con sus resultados al desarrollo de la economía nacional y de los territorios en particular.
␣ El establecimiento de un programa nacional de desarrollo de la computación.
Los cambios cuantitativos en la década de los 90 se caracterizaron por el perfeccionamiento de los planes de estudio, la introducción de los métodos activos de enseñanza - aprendizaje, el incremento del trabajo independiente del estudiante y una mayor participación de éstos a través del trabajo científico - investigativo, en la solución de los problemas que atañen al entorno universitario.
Los niveles de matrícula de postgrado (o cuarto nivel de enseñanza) tanto en lo referente a la superación profesional, como a la información académica, presenta crecimientos. En el año 1996 la superación profesional alcanza una cifra de de 138,2 mil participantes y en el 2008 supera los 600 mil participantes.
Factores decisivos en el crecimiento y fortalecimiento de la superación profesional han sido, entre otros, la participación activa de las Instituciones de la Educación Superior en la determinación y satisfacción de las necesidades de superación postgraduada de los profesionales en sus territorios y la utilización de formas novedosas y flexibles de oportunidades para la superación profesional, cuya demanda se incrementó como consecuencia de actividades económicas de sectores claves en los últimos años.
La formación académica de postgrado también ha experimenta avances dado por el crecimiento del número de programas de maestrías, así como la matrícula y el perfeccionamiento sistemático del proceso de diseño, implementación y evaluación de programas de postgrado.
El doctorado, como parte del subsistema de formación académica, también ha presentado cambios apreciables. Estos se refieren, fundamentalmente, a la práctica de estimular la obtención de grados científicos como vía de formación del personal académico y el perfeccionamiento de todo el proceso de dirección de la formación académica en su vínculo con la actividad científico-investigativa.
Se profundiza en la concepción de la ciencia y la técnica como premisa del desarrollo económico y social del país, lo que favorece la creación de nuevos centros de investigación y de estudio en las Instituciones de Educación Superior, a pesar de las dificultades económicas del período.
Novedosos programas se perfilan en la educación superior cubana con vistas a lograr un capital humano cualitativamente superior, entre el que se destaca el de la universalización de la educación superior que cuenta hasta el curso 2008-2009 con 3 150 sedes universitarias en todos los niveles del país, llegando hasta las comunidades, la que a su vez cuenta con modalidades de estudio que no tienen límite de edad para su ingreso a las mismas.
Como acción de extensión universitaria se cuenta con un Programa de Educación para Mayores a través de la creación de más de 600 cátedras y filiales universitarias de Adultos Mayores, modalidad conocida mundialmente como universidades de tercera edad.
El reto que se presenta es mucho más que un problema de formación masiva de profesionales, pues se trata de un problema de cultura científica, artística, literaria, humanista, que tiene como fundamento la adquisición, utilización y generación de conocimientos, como variable determinante del progreso.

(Fuente: Oficina Nacional de Estadísticas)

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