Por Javier Montenegro Naranjo, estudiante de Periodismo de la Universidad de La Habana CUBA
A nadie extraña encontrarse con una librería ambulante mientras camina por la capital de Cuba. En ocasiones dejan de ser ambulantes para convertirse en espacios abiertos y habituales, donde algún interesado busca ese libro tan difícil de encontrar.
Los culpables de la existencia de sitios como estos son personas que dedican su tiempo libre a “deshacerse” de objetos que ocupan un espacio innecesario en casa, otros simplemente lo hacen con un interés lucrativo. Billetes y monedas de épocas anteriores, viejos números de las revistas Life y National Geographic, cámaras fotográficas que deberían estar en un museo, sellos, entre otros, conforman el repertorio que puede hallarse en una de estas singulares librerías al aire libre.
La actuación en Nueva York de la orquesta cubana Pupy y los que Son Son mereció los elogios del diario The New York Times en una reseña en la que destaca el ritmo e improvisaciones de sus vocalistas.
Según el periodista Ben Ratliff, la banda derrochó energía en sus conciertos en el club nocturno SOB’s, en el que tuvieron como invitados a algunos de los mejores percusionistas de salsa de la Gran Manzana, entre ellos Marc Quiñones, Ralph Irizarry y Bobby Allende.
La orquesta, opinó, demostró profesionalidad y asombró en sus primeras cuatro presentaciones.
El grupo, que ya actúo en el Central Park en días recientes, deleitó a los espectadores con temas como De la Timba a Pogolotti, agregó. También se refirió a la destreza de sus tres vocalistas Pavel Nuñez, Michel Pérez y Norisley Valladares.
Fundada en 2001 por el músico César Pupy Pedroso, ex miembro de Los Van Van, la orquesta es una de las más populares de la isla. Sus presentaciones en Nueva York se extenderán hasta finales de junio.
En concierto inolvidable, la española Martirio y el cubano José María Vitier han puesto voz y música a una escogida selección de poemas de amor de autores españoles y latinoamericanos en “El aire que te rodea”, estrenado este sábado en La Habana.
Textos de Federico García Lorca, Gabriela Mistral, Rubén Darío, Fina García Marruz o Ernesto Cardenal son parte del último trabajo de Martirio y Vitier, que incluye incluso dos poemas de Calderón de la Barca y San Juan de la Cruz musicalizados a ritmo de bossa-nova, rumba y son cubano.
“Vamos a menearnos con Calderón de la Barca”, bromeó Martirio en el Teatro Nacional de Cuba al presentar una singular versión de “Dulces favores”, texto del autor de “La vida es sueño”, durante el concierto de presentación de “El aire que te rodea”.
Se trata de un trabajo aún en proceso de producción que Martirio y Vitier grabaron en La Habana en enero pasado y que está integrado por catorce temas.
El disco será presentado en España el próximo otoño bajo el sello de autor de la Sociedad General de Autores (SGAE). La cantante española, fiel a sus habituales gafas de sol, peineta y abanico, estuvo arropada en La Habana por el piano de Vitier, la guitarra de su hijo Raúl Rodríguez y músicos cubanos como Niurka González (flauta), Alejandro Rodríguez (violonchelo) y Gastón Joya (contrabajo), entre otros.
Este es el segundo trabajo de Martirio y Vitier, quien en 2002 la invitó a participar en su disco “Canciones del buen amor”, en el que canta la pieza “Tengo miedo a perder la maravilla”, una versión del poema “Soneto de la dulce queja”, del poeta español Federico García Lorca. “En su voz descubrí la palabra ‘río’”, dijo Vitier.
Además de este poema, “El aire que te rodea” incluye textos como “Vergüenza” de Gabriela Mistral, “Amor sádico” de Julio Herrera y Reising, “Epigrama” de Ernesto Cardenal, “Deseos” de Salvador Díaz Mirón, “Canción de Otoño” de Rubén Darío y un particular y animado son cubano con la letra de “Llama de amor viva” de San Juan de La Cruz.
Martirio y Vitier han querido unir en este trabajo “el disfrute mutuo de lo cubano y lo español” desde la fusión de géneros, la amistad y la poesía, según Silvia Rodríguez, directora artística del concierto ofrecido en La Habana.
Tras el concierto la cantante española recibió uno de los premios internacionales que le ha concedido este año la feria internacional Cubadisco 2010.
En vísperas de su anunciada gira por Estados Unidos, el cantautor cubano Silvio Rodríguez recibió la Medalla 280 Aniversario de la Universidad de La Habana (UH), una distinción concedida a personalidades e instituciones que contribuyen al engrandecimiento de esa casa de estudios.
El otorgamiento de la placa conmemorativa, entregada a Silvio y al grupo Moncada por el rector Gustavo Cobreiro, abrió la ceremonia de premiación del Festival de Artistas Aficionados de la UH celebrada en el teatro América, de la capital cubana.
Juan Formel y su orquesta los Van Van, el prominente ortopédico Rodrigo Alvarez Cambras y Eusebio Leal Spengler, director de la oficina del historiador de la ciudad de La Habana, son otras de las figuras que han obtenido el galardón.
Silvio Rodríguez, fundador del movimiento de la Nueva Trova, acaba de recibir la visa para viajar a Estados Unidos y presentarse el 4 de junio próximo en el Carnegie Hall de Nueva York y otras ciudades estadunidenses.
La gira del icono de la llamada “canción comprometida” incluye presentaciones en las ciudades de San Francisco, Chicago y Los Angeles, así como en Puerto Rico, donde actuó en 1997, acompañado por el trío Trovarroco, el baterista y percusionista Oliver Valdés y Niurka González en la flauta y clarinete.
Escrito por Yolanda Molina Pérez / Foto: Osbel Concepción
Sábado, 08 de Mayo de 2010 13:41
Dicen algunos que las líneas de nuestras palmas muestran el futuro, tal vez por eso los recién nacidos permanecen la mayor parte del tiempo con su puño cerrado, para prolongar el enigmático encanto de lo desconocido, lo que está por llegar...
O talvez sólo quieren retener un poco más cualquier retazo de mundo enredado entre los diminutos dedos, quizás sólo es una exteriorización de fuerza ante la incipiente vida, o un atisbo de vergüenza por la suciedad que albergan con empecinamiento...
Las manos de los hijos traen la exigencia de la higiene, el recordatorio constante de que crecen, con esas uñas tercas hasta la saciedad, y también son emisarias de las primeras muestras de correspondencia de afecto, el puño que se posa sobre el seno que lo alimenta, la manita abierta que busca insistente la cara de mamá.
No nos engañemos, más de una vez la dejarán caer con fuerza eufórica sobre nuestras mejillas, o se aferrarán a los cabellos con tenacidad impensada, y lo olvidamos al instante porque la risa que les ilumina el rostro nos trunca la ira ante el ataque involuntario.
Son las manos que tomamos para guiarlos a dar sus primeros pasos, para iniciarlos en el dibujo, la escritura, las apretamos con fuerza para ayudarlos a soportar un dolor, ofreciéndoles la fe incondicional del amor.
Son las manos en las que cualquier nimia ofrenda se engrandece por quien la tributa, en ellas están las caricias más especiales y gratificantes, anidan la magia de la cura y la resurrección, de ellas esperamos el último adiós, el último abrazo...
No hacen falta llenas de regalos, se precisan manos preñadas perennemente de ternura, respeto y transparencia, manos entrecruzadas más allá de la presencia física, porque las une la comunión del espíritu, manos limpias y agradecidas que sostienen la impostergable voluntad de ser artífices de la felicidad de Mamá....
Silvio Rodríguez se va de gira a Puerto Rico y Estados Unidos. No es la primera vez que visita ambos países -se niega a considerar el territorio boricua predio norteamericano-, pero esta vez los primeros ecos del viaje aparecieron como en sordina, hasta que el New York Daily News desenterró la noticia: en el Carnegie Hall se presentará el trovador el próximo 4 de junio.
Silvio, “una leyenda de la música cubana”, lo llamaría el Daily, para remarcar que solo mitos vivientes pasan por ahí. Y no es una exageración. En el escenario de Carnegie Hall han cantado Benny Goodman, Judy Garland, Shirley Bassey, James Gang, Nina Simone, Stevie Ray Vaughan… Los Beatles, en 1964. Y The Beach Boys, Pink Floyd, Bob Dylan. Buena Vista Social Club tocó el 1 de julio de 1998. Cuando la industria musical estadounidense cerró filas con el macartismo, la mítica banda The Weavers, en la que cantaba Pete Seeger, se vio obligada a disolverse en 1952. Los músicos de The Weavers se reunieron nuevamente en el Carnegie Hall, en 1955, y en 1980 repitieron el encuentro en el mismo teatro, lo que sirvió de tema al famoso y premiado documental Wasn´t that a time.
Gira confirmada, Carnegie Hall, Puerto Rico, el hecho de que hace rato no lo vemos en conciertos, la excelente acogida de su Segunda Cita… Un notición y unos inevitables deseos de hacer preguntas: “Yo te las contesto con gusto, tírame de lo que te apetezca. No te demores”, dijo Silvio a vuelta de correo electrónico. Las respuestas llegaron pocas horas después.
¿Cuál es el programa, quiénes te acompañan y qué repertorio presentas? ¿Habrá Segunda Cita?
-Irán conmigo mis compañeros de escena desde hace más de un lustro: el trío de cuerdas pulsadas Trovarroco, el baterista y percusionista Oliver Valdés, y Niurka González en la flauta y el clarinete. Habrá momentos en que también diré algo sólo con mi guitarra. Necesariamente tendré que hacer un recorrido por todas mis épocas porque hace 13 años que no voy a Puerto Rico y 30 que no piso suelo de los Estados Unidos. En el repertorio decidí incluir tres temas de “Segunda Cita“: Sea señora, Carta a Violeta Parra y Demasiado. Con nosotros también irá el personal de sonido y producción que siempre me acompaña en mis presentaciones. Estamos ensayando, a la espera de la visa.
–En tu viaje a Estados Unidos en 1978 escribiste dos canciones, “Leyenda”, dedicada a la Brigada Antonio Maceo, y “Tu imagen”, evocación de un amor ausente que todo silviomaniaco se sabe de memoria. ¿Por qué esas canciones allí y no en otra parte?
-La Brigada Antonio Maceo, compuesta por jóvenes cubanos emigrados, algunos víctimas de la operación Peter Pan, y la brigada Venceremos, de norteamericanos, fueron los responsables de aquella primera visita mía. Mi cercanía con los jóvenes cubanos, muy entusiastas por cierto, hizo salir “Leyenda”. Era el verano de 1978 en Nueva York. Aquellos días los pasé en un edificio de apartamentos del East Side, donde vivía mi hermana María, por entonces esposa de nuestro embajador ante la ONU, Raúl Roa Kourí. Tras aquellas ventanas que miraban al Hudson compuse las dos canciones. “Tu imagen” apareció una mañana, al despertar, y se refiere a una historia imposible de aquellos días neoyorkinos.
-¿Qué recuerdas del viaje que hicieron Pablo Milanés y tú en 1980 a ese país? ¿Imaginaste que regresarías después de tres décadas?
-Era febrero y se decía que hacía 50 años que no nevaba tanto. Yo pensé que en los países fríos pasaba lo mismo que en los calurosos: en Cuba es común escuchar que semejante calor no se ve desde tal año. Pero lo cierto es que la noche que íbamos a cantar en la Brooklyn Academy of Music (BAM) la nieve nos retrasó dos horas. En la Universidad de Massachusetts, donde compartimos programa con la banda de Duke Ellington, había un frío espantoso. Igual en Poughkeepsie, el pueblo de Pete Seeger. También recuerdo que le hicimos una visita a la viuda y los hijos de Orlando Letelier. Además conocimos a los hijos de los esposos Rosenberg, que continuaban reivindicando la dignidad de sus padres. El museo del aire de Washington es maravilloso. Y en Nueva York el Metropolitan y por supuesto el MOMA, donde vi el Guernica, de Picasso, y La Jungla, de Lam. Y, para que te rías, el “Superman” de Steve Reeves, que acababan de estrenar, lo vi con una bolsa de rositas de maíz en una mano y una Coca-Cola en la otra. Como por entonces fui dos veces casi seguidas a los Estados Unidos (eran tiempos de Carter), no imaginaba que en el futuro sería tan difícil. Y eso que por entonces yo era más ácido políticamente que ahora.
-Según el libro de Joseba Sanz*, la prensa de Nueva York recogió estas declaraciones tuyas a propósito de las razones que te llevaron en 1978 a Estados Unidos: “Contribuimos a romper el bloqueo, no solo económico y comercial, sino cultural, que Washington impuso a Cuba”. Ante la misma pregunta que provocó esa respuesta, ¿qué dirías hoy, 32 años después?
-Tanto aquellas veces como esta, no ha sido sólo romper el bloqueo lo que me ha motivado. Los Estados Unidos es uno de los países más mitológicos del mundo y, para colmo, nos queda sólo a 120 kilómetros y como sabemos está muy presente en nuestras vidas. Todo eso lo hace más que interesante, y yo no soy más que un simple mortal. Por otra parte, cada vez hay más gente que piensa que el bloqueo debe terminar y cada cual empuja un poquito como puede, desde donde está. Es un empuje que se hace desde muy diversos puntos de vista, pero sin dudas hay una coincidencia entre los que aparentemente sustentan posiciones políticas encontradas. Yo creo que el fin del bloqueo va a significar bienestar no sólo para los cubanos sino también para el mundo, porque ese acto sigue siendo una de las agresiones más inexplicables que arrastra la Historia desde el siglo pasado. Y, por supuesto, creo que los gobernantes norteamericanos van a sentir mucho alivio cuando al fin puedan deshacerse de esta zona de su propia intolerancia.
- Hay una leyenda muy conocida en Nueva York que reza: “Quien canta en el Carnegie Hall está parado en la Historia, anclado por la excelencia”. Pero esto me recuerda también una frase de Mario Benedetti: “Silvio nunca será un mito; no viaja con su pedestal a cuestas”. ¿Cómo te presientes en ese escenario?
-La primera vez que estuve en Nueva York pasé frente al Carnegie Hall. En la escalinata estaba sentado un joven flautista, leyendo en un pequeño atril lo que me pareció música de Mozart. Había tal delicadeza en su ejecución y en su sonido que pensé: “Este debiera estar tocado allá adentro”. Quizá él se ubicó en aquel sitio para que los transeúntes pensáramos así, pero sin dudas era bueno. Desde hace más de 30 años, a veces, me pregunto qué habrá sido de aquel muchacho. Ojalá lo haya conseguido, ojalá siempre todos consigamos lo que merecemos, sin que esto quiera decir que sólo los premiados son buenos. Lo que soy yo, en cualquier escenario me verás ocupado en las cosas de siempre: que los músicos nos escuchemos bien para poder tocar comunicados, y que el público escuche lo que esperamos que se escuche.
-Te encontrarás con unos Estados Unidos sacudidos por la Ley Antiinmigrante de Arizona, por la patética cofradía del Tea Party, por una bomba de mentiritas que desactivaron la semana pasada en Manhattan, por un Wall Street tan débil que casi colapsa este jueves tras una simple falta de ortografía… Lennon aparte, ¿cuánta utopía está definitivamente rota en ese país y cuánto de imaginación?
-Lo de Arizona ha despertado la repulsa universal y con mucha justicia. Poner cualquier tipo de bomba en Nueva York me parece una salvajada inadmisible, e igual me parece ponerlas en Bagdad, en Moscú o en La Habana. Es cierto que el capitalismo parece tambalearse, aunque los que saben de economía suelen decir que todavía se va a recuperar. No sé si estaré diciendo una barbaridad, pero pareciera que el non plus ultra del capitalismo, la especulación bolsística, tiende a desarrollar una especie de cáncer autodestructivo. Hay un economista catalán, Santiago Niño-Becerra, que dice que el sistema está agotado y que sin dudas se viene abajo.
-¿Has valorado presentarte en la Florida? ¿Aceptarías una invitación para actuar en Miami?
-Puede que actuemos en algún lugar de Florida, pero no tenemos previsto Miami. Sé que la mayoría de los cubanos que viven allí no son como se manifiestan sus medios y por eso lo lamento.
- Esta gira comienza en Puerto Rico, ¿otra vez con Roy Brown?
-Bueno, si Roy u otro compañero quiere participar, por mí es bienvenido. Hasta ahora estamos preparados para asumir completamente los conciertos, pero no es descartable que se nos sumen voces. Por ejemplo, si vamos a alguna ciudad de Florida, yo invitaría a mi viejo compañero de trova Carlos Gómez, que vive y canta por allá.
-No recuerdo eso. Lo que sí dije hace poco es que en mis correos tengo a Puerto Rico entre los países Latinoamericanos y a Estados Unidos en su propio file.
-En tus canciones inéditas de la década del 60 que publicaste en el Cancionero (2008), está “Defensa del trovador” con una angustiosa confidencia: “…cantar es difícil/ porque hay que querer la verdad/ mucho más que a la misma canción”. ¿Le sigue siendo difícil cantar a Silvio Rodríguez?
-Para empezar, cantar es difícil porque significa hacer algo que considero excepcional, al menos en mi caso. La confidencia que mencionas muestra qué tempranamente había comprendido que yo cantaba no por emitir sonidos sino por tener algo que decir. Obviamente asumir aquello tenía un coste. La parte angustiosa es porque sugiere consecuencias de cantar lo que no gustaría ser escuchado. Esta es una canción que hice a los 22 años. La trova que yo hacía entonces no voy a decir que fuera épica, pero sí riesgosa. Mucho más riesgosa que la que pudiera hacer cualquier sesentón con cierto éxito. A quienes les resulta difícil cantar hoy es a muchachos como Los Aldeanos y Silvito el libre. Es probable que necesiten profundizar en algunos sentidos, pero me parece imprescindible empezar por defender su derecho a expresarse. Precisamente porque me identifico con el Silvio de los 60.
Al amanecer, algunos ojos ya eran de la oscuridad y huyeron hacia las tinieblas del ayer con un puñado de semillas por sembrar, con un puñado de promesas por crecer y amar.
Pero salió el sol y se elevó sobre la tierra siempre más secando el frío nocturnal, dando calor, regocijando al mundo con su prodigar, irguiendo al viento un poderoso corazón de amar.
Y su luz subió saltando las montañas, traspasando el mar, regando el mundo con su cálida verdad, su cálida razón, esparciendo la claridad como una estación.
Era bello el sol que se elevaba sobre el mundo siempre más, con su destierro de nevadas, su canción, su semillero en jubiloso despertar, erguido al viento el poderoso corazón de amar.
Y su luz llegó al reino oscuro a las torres del ayer, y la simiente arrebatada de su amor sintióse renacer al contacto de su calor y de su quehacer.
Luego al final, a la hora en que se suponía atardecer, sintieron que la luz quedó en su respirar como una sangre de la atmósfera, un poder, un pacto eterno con la claridad solar, con ser.
Tu imagen
Tu imagen me llegó a las seis menos diez y no pude dormir ni un instante después. Te confundías con mis sábanas, te me enredabas en la sien.
Lucías tan real que casi fui feliz. Pero a las seis y diez me comprendí sin ti. Eran mis solitarias sábanas y una habitual mañana gris.
Y tú eras mi viento, mas no a favor. Eras mi barca en el pedregal, eras mi puerta sin tirador, eras mi beso buscando hogar.
Y tú eras un parto de antigüedad, maña de un diablo despertador. Eras espuma de soledad, carne con llagas de desamor.
Y así fuiste la otra mitad de amanecer que no alumbró jamás.
Silvio canta “Tu imagen”
Fotos en la presentación en La Habana de “Segunda Cita”
El conejo llamado Darío fue reconocido por el Libro Guinness como el más grande del mundo.
Este gran animal, de apenas 13 meses, mide 1,30 metros de largo y pesa 22,2 kilos.
De acuerdo con su dueña, la criadora británica Annette Edwards, el animal no es demasiado caro de criar, pues pese a su gran tamaño sólo consume 12 zanahorias diarias.
“Es una mascota muy gentil y muchas veces me pregunto por qué ha crecido tanto, ya que hace actividad física, corre mucho. Tal vez sea una combinación de comida y de ejercicio”, agrega Annette.
La dueña aclara que aunque está contenta de que Dario esté en el libro Guiness, le preocupa que siga creciendo.
“La gente me pregunta cuál es el secreto para que el conejo sea tan grande, pero realmente no hay uno. Sólo lo tratamos muy bien y lo queremos mucho”, explicó. Tomado de : CUBADEBATE
Vista exterior del teatro Jose Jacinto Milanés en la capital vueltabajera
En la noche de ayer quedó inaugurada en el teatro José Jacinto Milanés de la capital pinareña, la XI edición del Festival Nacional de Teatro de Pequeño Formato "Espacio Vital 2010", a celebrarse hasta el próximo domingo.
Cualquier otro lugar menos este con puesta en escena de Rumbo, grupo de teatro del territorio, inició el certamen este jueves en La Barraca, en tanto el conjunto capitalino Estudio Teatral Buen Día cerraba la jornada con Hamlet Interview en el Milanés, ambas sedes principales del evento.
Durante los tres restantes días, se podrán disfrutar de los conjuntos espirituanos Dador y Cabotín Teatro con El evangelio de papel y Triángulo respectivamente, piezas comprendidas en el programa para adultos, a efectuarse en los horarios de cinco de la tarde y nueve de la noche, en los mencionados recintos.
A estos se agregan el grupo capitalino Rita Montaner y el villaclareño Dripy, que propondrán en dichos espacios las obras Fiesta brava e Historias para ser contadas.
La Sala Onelio Jorge Cardoso reservará las presentaciones infantiles a las nueve de la mañana, con Carrusel de cuentos por el habanero Teatro Estro de Montecallado, Otra vez la cucarachita será protagonizada por los spirituanos Parabajitos, mientras que el El caballito enano llegará con el conjunto vueltabajero Titirivida.
La Gala de premiaciones está prevista en el Milanés para el domingo a las cinco de la tarde, con el cierre por Lienzo de mujer que espera del teatro Rumbo.