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Estrella Occidental

Lezcano hombre de cine

Escrito por Mónica Brizuela Roque   
Jueves, 25 de Febrero de 2010 14:45
Lezcano_libro
Este libro es un modesto tributo a una profesión que siempre le ha inspirado admiración y respeto
José Alberto Lezcano, nacido en la ciudad pinareña en el año 1935, narrador, poeta, crítico y periodista. Se inició en el mundo intelectual abarcando experiencias que lo marcaron hondamente. Lector insaciable, condición que lo habilitó para tareas muy diversas como fundador del Primer Taller Literario de la provincia hasta profesor de Literatura en la Academia de Arte Dramático. Por su amplio desempeño obtuvo una serie de premios nacionales, entre otros.

Es una persona como cualquier otra, con virtudes y defectos, que ama el arte y cree firmemente que el estudio y la investigación constantes, más que un deber, constituyen una obligación.

En las aulas del bachillerato ya intentaba escribir críticas de cine, que a veces circulaban entre sus compañeros de estudio. Mucho tiempo después participa en un curso de verano en La Habana que impartió el desaparecido maestro Mario Rodríguez Alemán y esto reafirma su interés. La radio vueltabajera, la prensa escrita, más tarde, le abrieron las puertas y le posibilitaron una larga práctica.

Antes y ahora en el cine pinareño

"No es un secreto que la época de oro en lo que atañe a la proyección cinematográfica de la provincia, se produjo en las dos primeras décadas tras el Triunfo de la Revolución. Dieron a los pinareños la grandiosa oportunidad de acercarse a lo mejor del cine mundial, que hasta entonces era monopolizado por la producción de Hollywood. Fueron los tiempos en que hicimos contacto con realizaciones de Wajda, Fellini, Bergman, Jancson, ciclos dedicados a Buñuel y Kurosawa... Contábamos con un servicio estelar de la Cinemateca de Cuba y en la capital pinareña funcionaban sin descanso los cinedebates y los paneles integrados por estudiantes y profesionales. Todo aquello fue para mí una especie de postgrado."

En la provincia se ha producido una "gran vacío", esto obedece a distintas razones. La crisis material de los cines, el gradual deterioro de los equipos de proyección, las dificultades para acceder a lo que de importancia se rodaba en Europa, la América Latina y los Estados Unidos, los problemas de conservación de las bobinas que tenía el ICAIC -hoy se recuerda como el "cementerio de celuloide"-, la pérdida irreparable de muchas películas y la falta de presupuesto para revitalizar las salas, se resumen en una palabra; bloqueo. Otras opciones (la televisión, las videocaseteras) ocuparon gran parte del espacio que antes correspondía a los cines. El prolongado cierre del cine "Praga" se añade hoy a esta situación, poco o nada estimulante para los cinéfilos.

Su labor periodística, desde el mismo surgimiento de los periódicos El Socialista y Guerrillero, estuvo vinculada casi siempre a cuestiones relacionadas con el arte y la cultura. En la crítica, hizo análisis de obras literarias y teatrales, pero el cine acabó por definirse como su campo predilecto, sobre todo desde que comenzó a colaborar habitualmente en la revista Cine Cubano. No obstante, puntualiza que se considera, ante todo, un ensayista. Ello implica entender la crítica como un auténtico género literario, con todo el rigor que ello supone y que le ha permitido abordar también la poesía y el cuento. "Mi oxígeno es la literatura", afirma.

Donde no hay evolución, existe estancamiento o involución", asevera Lezcano. Cuando se compare lo que escribió hace décadas con lo que ha hecho en tiempos recientes, su abordaje de la crítica y otros géneros se ha hecho más consciente, más reflexivo, más responsable.

El actor de cine...

Dedicando poco más de un año, en su tiempo libre que le dejaban otras actividades, El actor de cine: arte, mito y realidad, no es más que un modesto tributo a una profesión que siempre le ha inspirado admiración y respeto. Su preparación para escribirlo requirió una larga investigación. Recoge sus criterios y observaciones sobre el oficio de los intérpretes y proporciona al público una información muy sintética sobre artistas de distintas épocas. Su mayor aspiración es que el pueblo reciba con interés lo que hace.

¿Está involucrado en algún otro trabajo editorial?
"Acaricio un proyecto muy ambicioso relacionado con un arte que me apasiona y al que nunca le dediqué todo el tiempo necesario: la pintura no quiero adelantar detalles porque en esto soy un poco supersticioso".

¿Cuál es su película favorita?

"He tenido el privilegio de ver muchas de las grandes obras maestras de la historia del cine, los llamados clásicos. Es muy difícil elegir un título en particular pero, por supuesto las simpatías son algo muy subjetivo y nadie escapa a ellas. En mi caso, toca esa cuerda la cinta mexicana El ángel exterminador, del genial Luís Buñuel, la que he disfrutado ocho veces", nos afirma.

Agradece especialmente a muchas personas a lo largo de carrera. "Todo ser humano contrae deudas espirituales en su trayecto. Desde mis lejanos días de estudiantes recibí ayuda, orientación y asesoría de personas muy capaces. No puedo ignorar el magisterio de periodistas como Edmundo Alemany Poch y Jorge Varela, mi estimulante relación con críticos como Frank Padrón y Rufo Caballero o mi honda amistad con profesores como Enrique Díaz Ortega y Emilia Delgado

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